La Casona de Santa Rita: ¿Patrimonio municipal o deterioro urbano?

Estado del muro de la casona Santa Rita, con sofá incrustado. Imagen, EPDC.

Chía | Redacción EPDC | Patrimonio |
La legendaria casona Santa Rita y sus jardines, se ha convertido en un lugar anhelado por la comunidad de Chía como un espacio verde con el que sueñan disfrutar como un lugar de contemplación y solaz en medio de la congestión urbana.

Pero, el predio continúa hundido en el abandono administrativo, deteriorando cada vez más aquel grato entorno residencial, que antes caracterizaba el barrio que inclusive lleva su nombre, Santa Rita.

En el 2013, durante la alcaldía de Guillermo Varela, cuando fue adquirida la Casona como bien de interés cultural del municipio, por la millonaria suma de $7.553.420.320, el predio era considerado motivo de orgullo en el vecindario.

Aunque la palabra cultura fue el pretexto de entonces para hacer tan monumental inversión con recursos públicos, nunca se supo cuál era el destino y propósito real de esta adquisición. 

Hoy, 12 años después, su objeto, uso o fin, sigue siendo un misterio. Mientras la casona continúa abandonada, sus muros se resquebrajan y, junto con ellos, todo el entorno de entrada al barrio.

El olvido de este predio por parte del alcalde y de los directores del IDUVI y de Cultura. Son primera línea de responsables de que el lote de doce mil metros cuadrados, con la casona Santa Rita incluida, esté hecho un desastre desde hace más de una década. 

Esta situación ha despertado sospechas entre buena parte de la comunidad, que se pregunta: ¿qué propósito oculto hay detrás de esta millonaria adquisición para olvidarla y llevarla a la ruina?

Los responsables

La señorial construcción, de 124 años de historia, se ha convertido desde su compra a hoy en un sitio que debería avergonzar a tres alcaldes y cuatro administraciones. 

A Guillermo Varela (alcalde 2012-2015), que con un sobreprecio compró la casona a través de una inmobiliaria, sin que dicho predio se necesitara y sin tener claro para qué se iba a utilizar, o sea, sin planeación, objetivos, ni estudios socioeconómicos. 

Leonardo Donoso (alcalde 2016-2019) gastó varios miles de millones en estudios, entre ellos, tres mil millones para convertir el sitio en un centro de eventos y espectáculos, en plena zona residencial. 

Pero luego, la firma que contrató para llevar a cabo la obra, no se comprometió por tratarse de un bien inmueble de preservación arquitectónica.

Después, Luis Carlos Segura (alcalde 2020-2023), si bien mantuvo la casa con un aseo básico y la poda de jardines, fue básicamente para hacer en ella reuniones de trabajo, sociales y fiestas, entre otras, las decembrinas con su equipo de gobierno y las de sus cumpleaños, afectando sin piedad el descanso de los vecinos.

El regreso de Leonardo Donoso a la alcaldía (2024-2027) tampoco fue garantía de un mejor futuro para la casona. 

Por el contrario, el abandono y la miseria del lugar se han hecho más notorios.  Los árboles sin podar y las condiciones patéticas de dejadez del muro que enmarca el predio, no solo reflejan la obtusa mentalidad de desarrollo de nuestros gobernantes. 

También la indiferencia y capacidad de los líderes comunales del sector y de los vecinos para aguantar y conformarse, por más de una década, la decadencia de su cuadra, su manzana y su barrio.

Los impactos del decadente muro

Estado del muro, casona Santa Rita. Una imagen vale más que mil palabras. Imagen EPDC

¿Qué pasó con los ciudadanos de Chía que se acostumbró a convivir con este paisaje, la falta de estética y en medio del peligro que genera la precaria condición del muro que puede desplomarse en cualquier momento, sin que la comunidad reclame respeto y calidad de vida por su sector que, antes de la venta, rebozaba de armonía?

El peligroso muro es objeto hoy de señalamientos de una muerte anunciada. Ya que le puede caer encima a cualquier peatón distraído o confiado que, circule por el andén junto a esta derruida pared.

Estamos hablando del mismo muro que permaneció incólume durante 111 años, hasta que pasó a manos de los susodichos alcaldes de Chía, que lo único que han hecho es deteriorar su estado por el desinterés y falta de valoración del patrimonio histórico y arquitectónico municipal.

Sin soluciones a la vista

Estado del muro casona de Santa Rita. Imagen EPDC

Al respecto, hace unos meses, el concejal Pablo Andrés Castro, le anunció a la comunidad, en uno de los videos donde suele informar su gestión en el concejo, cómo el alcalde se comprometió con él a reservar cien millones de pesos para el mantenimiento de la casona.

Pero ahora, cuando lo abordamos para preguntarle por los recursos anunciados, aclaró que cien millones de pesos se destinarán a actualizar un estudio con el que se busca analizar el estado actual de la casona. Y sobre los recursos para el mantenimiento, sigue esperando una respuesta del IDUVI.

De otra parte, Mónica Ramírez, coordinadora de patrimonio de Chía, desde hace seis años, declaró que la Casona Santa Rita, el monumento de la Raza y la pila de la independencia, ubicada en el parque Ospina, hasta ahora se están gestionando en el ministerio de Cultura, lo mismo que dijo Alberto Suárez, director de la Casa de la Cultura, a este medio en mayo de 2023. Pero, ni antes ni ahora ninguno de los dos funcionarios pudo entregar pruebas de haberse realizado dicha gestión.

Por último, manifiesta Ramírez, que no hay recursos para el tema patrimonial. Lo que quiere decir, que desde hace 12 años la ciudad no cuenta con el presupuesto necesario para restaurar o mejorar nada de lo enunciado. 

Además, si para los inmuebles, monumentos y esculturas, piezas patrimoniales de conservación histórica, arquitectónica y cultural, baluarte y riqueza turística de la ciudad, no hay recursos con que mantenerlos. Esta situación obligará a cambiar la vocación del municipio, ya que si Chía se presenta como una ciudad de vocación educadora, turística y cultural y para ninguno de los tres frentes hay recursos, políticas, ni prioridades, entonces ¿que vocación la caracteriza?

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3 comentarios en “La Casona de Santa Rita: ¿Patrimonio municipal o deterioro urbano?”

  1. Ese bien de PATRIMONIO CULTURAL de CHÍA es un ELEFANTE.

    No puede seguir siendo un ESPACIO para NADA, pero si sirve para ha de reuniones de interés DE POLÍTIQUEIRIA Y de PAGO DE FAVORES AL CLIENTELISMO DE ALCALDE DE TURNO, HÁGANOS que esté BIEN INMUEBLE PATRIMONIO CULTURAL SEA INMEDIATAMENTE LOGRAR UN DESTINADO para función SOCIAL o CULTURAL, no puede seguir siendo pretesto para GASTAR o BOTAR DINERO INÚTILMENTE. Sobre algo con cáncer, CORRUPCIÓN.
    Anteriormente se había hecho intervención para su “CONSERVACIÓN y RESTAURACIÓN,” pero fue hecha sobre un UNA PATOLOGÍA DE CÁNCER, o sea MAQUILLAJE, SUS BASES y ESTRUCTURA tiene un DETERIORO EXTREMO, Abandono PÉSIMO Y TOTAL. ESTA MUY DESASTROSO, ESTA CASA, DEBE SER UNA COMPAÑÍA ESPECIALIZADA En RESTAURACIÓN DE ARQUITECTURA,la intervención anterior fue FACHADA de RESTAURACIÓN.
    POR OTRO LADO , el DUEÑO JAMÁS le hizo una RESTAURACIÓN INTEGRAL DECENTE o RESPONSABLE. Hoy SE DEBE PENSAR EN DARLE PRIMERO UN USÓ, UN DESTINADO NUEVAMENTE por ley para un ESPACIO NATURAL; CULTURAL MIXTO, UN ESPACIO CULTURA o un PARQUE ECO AMBIENTAL, de ESPARCIMIENTO para Chía. Hoy no existe en esa zona un parqué natural o ambiente para todos.
    La casa sería darle una restauración integral para darle un funcionamiento sociocultural.
    Los MUROS sería mejor DERRUMBAR y dejar ABIERTO su CONTEXTO para dar una LECTURA de NATURALEZAS entre sus BOSQUE y su OLOR y COLOR como TERAPIA educativa AMBIENTAL. -Primer requisito que no sea para mantener ese espacio de animales perros con su mascota humana…creando ambiente de más mierda y más olores y más peligroso y más contaminantes. La verdad duele. Dicen los sabios,!

  2. Si todavía no se ha entendido ¡La están dejando caer para que los compadres Constructores financiadores de campañas la compren y construyan algo CHICK! A precio de huevo porque estarían haciendo un favor demoliendola

  3. Recuerdo a los monjes con hábito largo café oscuro y cinto blanco tejido recorriendo los jardínes de la Casona Sta. Rita mientras meditaban y oraban y nosotros de niños espiándolos encaramados en un palo tras la cerca de adobe que la limitaba. Hay varias leyendas tanto de la Casona Santa Rita como de la Casona Aícania, que incluso llevan al tiempo de los encomenderos. Los jardínes y planos de Aícania fueron elaborados a principios de siglo pasado e incluso importando rosales desde Inglaterra. La fuente y jardínes seguían las pautas del arquitecto francés Le Notre. En alguna parte de los archivos urbanísticos deben estar estos datos y otros, como la leyenda del origen de su nombre chibcha. Ambas Casonas deberían ser declaradas Patrimonio Cultural.

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