Obras cuestionadas y una “improvisación” administrativa pone en jaque el futuro del municipio, mientras la ciudadanía exige la revocatoria del mandato.

El clamor por la revocatoria del mandato se intensifica, impulsado por la sociedad civil, ambientalista y defensora del espacio público. Desde esta óptica, la comunidad señala que la administración “no cumple con el plan de ordenamiento territorial, ni con su programa de gobierno, ni mucho menos con los valores que dice encarnar”.
El pulmón de Chía en peligro. Un contrato bajo sospecha y millones de pérdidas
En este informe, el epicentro de la indignación ciudadana se centra en el parque Guaia, uno de los principales pulmones verdes del municipio.
Donde se denuncia la falta de “tareas de mitigación” ambiental y la persistencia de la tala de árboles centenarios, mientras se permite una “edificación abusiva” en un bien de uso público.
Se trata de un supuesto “centro para discapacidad” que, carece de estudios de factibilidad y un “norte claro”, y sobre el cual pesan ya dos procesos legales: una acción popular y una demanda de nulidad de contrato.
La acusación es grave, ya que el contrato de esta obra ha consumido “más del doble de lo presupuestado” y ha violado “todas las normas de planeación y ejecución vigente”. En él se configura un “presunto delito de peculado por una apropiación oficial indebida”.
Toda vez que la construcción, se levanta sobre un bien “inalienable, imprescriptible e inembargable” (violando el artículo 63 de la Constitución), y que ha significado el derrumbe de parte de uno de los bosques más emblemáticos de la ciudad.
“Para esta época, en solo lo concerniente a la obra que realizan en el parque Guaia, ya hay un sobrecosto de más de 20.000 millones de pesos, que hubieran servido más para una decidida acción de mitigación por el cambio climático, o un verdadero proceso licitatorio para favorecer a la población en discapacidad”, sentencian los ciudadanos, subrayando la “indolencia” de esta administración frente a estas problemáticas.
Si bien la improvisación en esta obra, iniciada en el gobierno anterior, recae en el actual alcalde, es él quien hubiera podido suspender la obra y hasta cancelar el contrato por la cantidad de anomalías, incumplimientos y sobrecostos de la construcción. Ya que hoy en día nada se ajusta a lo que se socializó con la comunidad, que siempre rechazó esta invasión al espacio público.
La cultura. Un ámbito ignorado y sin política pública
Más allá de lo ambiental, la denuncia se extiende al ámbito cultural, descrito como un sector “claramente” desinteresado para el alcalde Donoso.
Se lamenta la ausencia de una “verdadera participación ciudadana” prometida en el programa de gobierno y la falta de una “vocación real y coherente para conectar con los procesos dialogantes” del sector.
“No existe aún un plan decenal de cultura, ni un proceso siquiera cercano a dibujar el instituto de cultura tal y como se prometió”. Se critica la inoperancia de la comisión legal para la equidad y género, la falta de rutas de seguimiento para la violencia de género y la ausencia de “controles políticos para este sector cultural”.
La visión, según la denuncia, se limita a “discursos neoliberales” sin un “verdadero compromiso con el crecimiento del sector cultural” ni la construcción de industrias culturales que aprovechen la riqueza ancestral de Chía.
Un modelo de gestión cuestionado. Prioridad económica sobre el bien común
En síntesis, la ponencia concluye con una crítica lapidaria. NO EXISTE UNA POLÍTICA PÚBLICA DEL SECTOR CULTURAL. Esta ausencia, sumada a la “improvisación” y la aparente priorización de “intereses particulares” sobre los “colectivos”, dibuja un panorama de desgobierno.
La falta de respuesta a denuncias y la inacción frente a las sugerencias del sector cultural. Indicativos de una gestión que, según los denunciantes, no se perfila como un verdadero compromiso con el bienestar de la comunidad.
La voz de la sociedad civil organizada y los veedores de Chía resuena con fuerza, exigiendo transparencia, cumplimiento y una reorientación de la administración municipal hacia las verdaderas necesidades de sus ciudadanos.
La revocatoria del mandato, en este contexto, se presenta no solo como un mecanismo de participación, sino como una última instancia para que la comunidad recupere el rumbo de su municipio.




Donoso hablo del terreno en la Balsa que tenía destinado para construir el Centro para atender discapacidad un Gerente lo primero que debe hacer es preguntar para analizar y este proyecto sin seguir Normas Administrativas no se sabe que es, para que sirve si cumple estándares etc antes de continuarlo pero como llega al Tape…Tape y que la comunidad pague las consecuencias de las malas decisiones
Este artículo es veraz en su totalidad y faltan muchas más denuncias. ¿Por qué sigue gobernando una persona tan siniestra? Ah, pues porque si miramos alrededor del mundo, sólo seres así son los que más gobiernan y tienen al mundo entero en jaque. Y aquí en Chía, nos tiene en jaque a todos, incluyéndose a sí mismo… Es increíble lo obtusa y patológica que puede ser la codicia y peor aún, los que ponen a la codicia a gobernar… What’s up guys, what’s going on? Try to keep your eyes wide Open!!! No es normal…