La empatía manifiesta puso en evidencia la deuda económica y moral del municipio de Chía con sus campeones y medallistas deportivos.

Han pasado más de dos años desde el accidente que cambió para siempre la vida de Yeseida Carrillo Torres, reconocida atleta y campeona de Chía. Sin embargo, todavía persisten preguntas sin respuesta y un silencio institucional que para muchos resulta incomprensible.
Hace más de un mes se realizó en Chía una jornada deportiva que terminó convirtiéndose en una verdadera “Carrera por la Vida”, organizada en solidaridad con Yeseida. La iniciativa nació del esfuerzo de su familia, amigos, colegas deportistas y la Liga de Atletismo de Cundinamarca, logrando reunir a cerca de 1.500 corredores; muchos de ellos, sin conocer personalmente a la atleta, se hicieron presentes con el propósito de apoyarla y ayudar a recaudar recursos para su tratamiento.
El 8 de abril de 2024, mientras realizaba su habitual entrenamiento de marcha atlética en el sector La Floresta, Yeseida sufrió un paro cardiaco y cayó sobre la vía pública, generando conmoción entre conductores y transeúntes. Varias personas acudieron a auxiliarla mientras una ciudadana solicitaba una ambulancia.
Su esposo y entrenador, Esneider Parra, quien venía algunos minutos detrás, jamás imaginó que la persona rodeada por la multitud era su esposa. De inmediato comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), junto con un escolta que se encontraba en el lugar, mientras esperaban la llegada de la ambulancia.
De acuerdo con testigos consultados por este medio, la ambulancia tardó más de lo esperado y, además, cuando llegó no contaba con desfibrilador, un equipo fundamental y obligatorio para atender emergencias cardiacas.
“Cuando la subimos a la ambulancia, Yeseida ya no respiraba”, recordó su esposo. Aunque en la clínica lograron reactivar su corazón, el daño cerebral ya era irreversible.
Desde entonces, Yeseida permanece postrada en una cama, en una condición neurológica crítica que requiere atención permanente las 24 horas del día. Su madre, Isaid, y Esneider han asumido con amor, entrega y sacrificio el cuidado total de la deportista, con sentida dedicación.
Solo recientemente Yeseida pudo iniciar un tratamiento de rehabilitación que busca mejorar su calidad de vida. No obstante, este avance ha sido posible gracias al esfuerzo individual de familiares, amigos y personas solidarias, más que al respaldo institucional.
La situación de Yeseida también evidencia otras falencias. Antes de su accidente, había entregado 15 millones de pesos al polémico proyecto habitacional Villa Mercedes, buscando adquirir una vivienda para su madre y dejar de pagar arriendo. Dos años después, pese a las gestiones adelantadas, su familia no tiene ni la vivienda ni el dinero invertido.
Otro caso que refleja esta problemática es el de Germán Pinilla, reconocido atleta de Chía y campeón internacional, quien en 2023 volvió a sorprender al coronarse campeón popular de la San Silvestre de Chía. Hoy, a sus 40 años, enfrenta el síndrome de Guillain-Barré, enfermedad neurológica que lo mantiene incapacitado desde hace casi un año, mientras lucha por sostener a su esposa y sus dos hijas.
Historias como las de Yeseida y Germán evidencian la necesidad urgente de proteger a quienes han llevado el nombre del municipio a lo más alto del deporte.
La deuda no parece ser únicamente con Yeseida por la atención deficiente de una emergencia médica. También existe una deuda moral con muchos deportistas que, tras años de sacrificio y triunfos, terminan enfrentando el abandono, la invisibilidad y la indiferencia institucional.
Frente a este caso, el alcalde, la administración municipal, el IMRD y el Concejo de Chía no han emitido pronunciamientos de fondo ni han impulsado reflexiones públicas sobre las condiciones y garantías que reciben los deportistas del municipio.
Surge entonces una discusión necesaria: ¿qué respaldo real tienen los deportistas de alto rendimiento, activos o no, pero que le han dado reconocimiento deportivo a Chía a nivel internacional y caen en situaciones imprevistas como estas? .
Es aquí en este punto donde la ausencia de apoyos a los medallistas motiva mejorar el Acuerdo 198 de 2022 sobre la “Política Pública del Deporte y la Actividad Física de Chía”, con el fin de apoyar y proteger de manera sólida a los atletas destacados; pues el municipio, a través de sus gobernantes, tiene una deuda pendiente con ellos.
Incluso, ahora que los alcaldes están construyendo vivienda VIS para la gente de Chía, bien podrían darles un cupo a los medallistas internacionales, condonándoles la cuota inicial a estos campeones y darles la oportunidad de hacerse a una vivienda digna pagando su casa con la cuota de arriendo.
Mecanismo que estimularía aún más a las nuevas generaciones de deportistas a trabajar en sus disciplinas deportivas y así la ciudad tendría más campeones.![]()



