
Eva Carolina Madrid Torres, Directora de la Agencia
del Inspector General de Tributos, Rentas y Contribuciones Parafiscales
La historia de Eva Carolina Madrid, es una de ellas.
Aunque su cédula registra a Bogotá como lugar de nacimiento, su historia personal, familiar y afectiva está profundamente ligada a Chía.
Allí están sus raíces maternas, allí creció buena parte de su familia y allí construyó la base de una trayectoria que la llevó a una de las entidades del Estado del gobierno saliente del presidente Gustavo Petro.
El carácter para enfrentar al poder
La responsabilidad que hoy desempeña, que ha ejercido por los últimos 21 meses y que está a portas de entregar, no ha sido menor.
Como directora de la Agencia de Inspector General de Tributos, Rentas y Contribuciones, entidad adscrita al Ministerio de Hacienda, Carolina Madrid tiene bajo su responsabilidad una estructura de 120 funcionarios de planta y 50 contratistas.
Su misión está relacionada con la protección de los recursos públicos en materia de recaudo. Su trabajo combina una dimensión preventiva, mediante auditorías y revisión de procesos, con una función sancionatoria frente a faltas gravísimas cometidas por funcionarios públicos.
En ese escenario y como directora de la agencia, Carolina y su equipo fueron quienes encontraron el fraude de la DIAN, donde, a través de la manipulación de los sistemas informáticos, se estaba realizando un levantamiento técnico que permitía el contrabando por medio de sistemas informáticos.
El resultado de esta operación fue desmantelar cuatrocientos noventa y nueve levantamientos automáticos de cambio de NIT de los importadores por unos NIT de confianza.
Es decir que personas de la misma Dian estaban manipulando la información de los aplicativos aduaneros para reportar la mercancía que era de contrabando como mercancía legal. A esta operación le siguieron la investigación y las sanciones.
Ella sostiene que detrás de cada recurso público existen necesidades concretas: infraestructura, programas sociales, servicios y oportunidades para la ciudadanía.
Por eso, combatir la corrupción no es únicamente una tarea técnica o financiera. Es también una manera de defender los derechos de quienes cumplen con sus obligaciones y esperan que los recursos del Estado lleguen a donde deben llegar.
Una voz para las mujeres
La historia de Carolina Madrid también está ligada a la defensa de los derechos de las mujeres. Desde el Movimiento Somos Mujeres participó en procesos relacionados con la protección de mujeres víctimas de violencia, el impulso a emprendimientos de mujeres cuidadoras y el acompañamiento a lideresas sociales amenazadas.
Durante años participó en iniciativas para apoyar a niños de colegios públicos, acompañó procesos relacionados con la defensa de derechos y estuvo vinculada a diferentes luchas de las problemáticas de Chía, como la protección del medioambiente y acciones relacionadas con la prestación de servicios servicios públicos del municipio y en procesos ciudadanos relacionados con instituciones escolares y problemáticas locales de corrupción.
Por eso, su llegada a un cargo de responsabilidad nacional tiene un significado adicional. No se trata solamente de una mujer que alcanzó una posición importante. Se trata de una mujer que llegó allí después de atravesar las mismas barreras que todavía enfrentan muchas otras. Y, que como profesional e hija de Chía, supo cumplir a cabalidad con su cargo.![]()



