Todo lo que se ha preguntado y no termina de comprender de este largo conflicto, conozca la historia explicada por su mayor doliente y protagonista

Mauricio Mustafá, abogado, empresario y constructor, narra una
década de conflicto con la troncal de los Andes, en el podcast de el Cogitario
highlight] Chía | Redacción EPDC | Sobre el pódcast | [/highlight] La Sabana de Bogotá, conocida hoy por su desbordado crecimiento inmobiliario, es también escenario de una resistencia ciudadana que protege su vocación ecológica frente al avance del asfalto y el cemento.
En el corazón de esta lucha en el municipio de Chía se encuentra Mauricio Mustafá, abogado, empresario y constructor, quien ha pasado de defender su propiedad a convertirse en el alma y nervio de una cruzada cívica que abarca lo ambiental, lo legal, lo social y lo político.
La narrativa expuesta por Mustafá es la radiografía de un conflicto que lleva una década, un testimonio directo del descontento contra lo que describe como un patrón de arbitrariedades y abuso de poder que sistemáticamente beneficia a terceros en detrimento de la calidad de vida y el patrimonio natural de la ciudadanía.
La lucha contra el proyecto vial de la Troncal de los Andes se desglosa en este pódcast, que aquí resumimos a grandes rasgos con una troncal que se constituye en la punta del iceberg de un modelo de gestión territorial errático.
La unidad funcional 3, nombre técnico que le ha dado Accenorte, concesionaria del peaje y constructora de la ampliación de la autopista en sus tres carriles, desde la 245 a la Caro, a la Troncal de los Andes. Vía señalada como el motor de la destrucción planificada de la vocación ecológica de Chía.
El impacto ambiental directo del proyecto fue el humedal de los Andes, amenazado con ser destruido por el trazado establecido para la construcción de la troncal. Pero, también son las tierras fértiles del municipio licenciadas para edificios en todo el entorno de la troncal. Lo que significa más urbanismo, más densificación y un trancón propio para esta vía.
El conflicto que comenzó hace 10 años, en el marco del acuerdo 100 de 2016, plan de ordenamiento territorial de Chía, Mustafá se enfrentó y defendió el humedal localizado en su propiedad. Desde entonces ha dado una lucha sin cuartel que ha crecido hasta convertirse en un frente común de defensa social y colectivo, con una población hoy atenta a proteger su hábitat y medio ambiente
El humedal de Los Andes: Un ecosistema vital para la regulación hídrica.
Canal de Proleche o El Cerrito: Parte integral del humedal de los Andes y corredor hídrico ambiental, actualmente amenazado a ser destruido o alterado.
En Chía, este conflicto encarna la lucha contra proyectos viales como la Troncal de Los Andes, una infraestructura que, para una parte significativa de la ciudadanía organizada, representa la privatización de humedales y corredores ecológicos y la consolidación de un modelo de desarrollo al servicio de intereses particulares, no del bienestar colectivo.
El abogado, empresario y líder ciudadano Mauricio Mustafá, se ha convertido en una figura central en esta defensa, al exponer una red de argumentos profundos que deslegitiman la troncal en cuatro frentes: ambiental, legal, ético y de movilidad.
El rechazo no es a la mejora de vías, sino al concepto de desarrollo que se impone a través de ellas. Mustafá argumenta que destinar recursos y energía a la Troncal de Los Andes es una distracción peligrosa de la verdadera solución: la movilidad sostenible y masiva que solo puede ofrecer el Tren de Cercanías (Regiotram).
Una troncal local simplemente redistribuye el flujo vehicular, pero no elimina la fuente del colapso: la dependencia del vehículo particular para el tránsito intermunicipal y regional, es un paliativo temporal que se satura rápidamente.
También advierte sobre el peligro de que las confrontaciones y “diatribas” del alcalde Leonardo Donoso con el Gobierno Nacional, sumadas a la priorización de proyectos viales como la troncal, terminen castigando a la región al poner en riesgo la financiación y la factibilidad del Tren de Cercanías, que requiere una inversión billonaria por parte de la Nación. Se teme que el costo político de la controversia sea la pérdida de la solución estructural.
El Abuso de Poder y el Impuesto Predial
La desconfianza en la Troncal de Los Andes es un síntoma de un malestar más profundo. Mustafá, quien ha liderado luchas contra el abuso en el cobro del impuesto predial, liga la arbitrariedad en la planificación vial con el abuso en el cobro de tasas. La ciudadanía ve una correlación directa entre un poder que opera sin consenso (en el POT y las vías) y un poder que impone cargas económicas injustas (en el predial). Esto alimenta la percepción de que la administración no actúa para el beneficio de la ciudadanía, sino para beneficio de terceros.
La Superintendencia de Notariado y Registro, es la entidad garante del registro de la propiedad y, por ende, de la base catastral que permite a la Alcaldía liquidar el Impuesto Predial.
Al respecto Mustafá plantea que el aumento desmedido del predial, especialmente a los estratos más bajos, denunciando a su vez los millonarios beneficios económicos de una elite municipal como abuso de poder y de cómo los costos sociales de una administración se operan de manera arbitraria. La queja sobre el predial injusto, que afecta desproporcionadamente a los “estratos 1 y 2, las personas menos favorecidas”, es la manifestación económica y social de una gestión que se percibe como deshonesta y que beneficia a “terceros” en lugar de a la ciudadanía.
La Alcaldía de Chía es identificada como el punto de origen de los actos administrativos que pretenden imponer estos proyectos con costos sociales, económicos y ambientales inaceptables.
El testimonio de Mustafá deja en claro cómo la lucha por proteger el territorio se convierte en un laberinto legal y político, donde la Alcaldía, la Gobernación, la ANI, la CAR, la ANLA, la Superintendencia de Notariado y Registro y hasta el IGAC, son actores determinantes en un modelo de desarrollo que se ha impuesto para asaltar los territorios y la buena fe de los habitantes que allí residen.
Esto ocurre mientras se privilegian sectores sociales de poder, se destruyen los recursos ambientales, se estimula el flujo vehicular hacia la capital y se beneficia a los urbanizadores.
En este pódcast, Mauricio Mustafá desglosa los grandes momentos e hitos por los que ha pasado esta vía desde su génesis, vía que los interesados definen como la panacea a los trancones y problemas viales de Chía.
Si bien esta carretera lo ha perjudicado a él en su proyecto y en su economía, también es cierto que afecta al municipio y a sus ciudadanos por los sobrecostos a los que ascienden dichas obras ya sea para terminarlas o destruirlas.
Porque los sobre costos hay que pagarlos y son la mayoría de los habitantes municipales quienes terminan cancelando estos costos con sus impuestos, mientras un no tan reducido grupo de beneficiarios, no tienen de que preocuparse ya que disfrutan de grandes descuentos especiales en sus tributos.
Escuche el pódcast aquí




Mientras que sigamos comiendo cuento y diciéndonos mentiras de que la Autovía Norte que tenemos es toda una “AUTOPISTA”, para darnos contentillo, justificando pagar tarifa completa del Peaje Andes en Chía por un recorrido ínfimo. Olvidando que nos dividieron el municipio y que hay chianos que tienen que pagar peaje para venir al centro del municipio. Ylni que hablar de los más de 300 muertos y heridos antes de construir los pasos peatonales, ¿cuántas manifestaciones nos toco realizar para que los construyeran?