La paz sea con nosotros
El problema no es la expansión de la democracia, sino su cualificación.
El problema no es la expansión de la democracia, sino su cualificación.
No dejará más huella que la sumisión ante los poderes mundiales como agente viajero del saqueo: fue y vendió.
Ella obliga a la intervención de los ciudadanos en todas las actividades confiadas a los gobernantes para garantizar la satisfacción de la población.
Un aumento esperado en la inversión china puede acercar aún más a Bogotá.
En nuestra historia política hemos tenido políticos asesinados precisamente por su cercanía con el pueblo colombiano.
Ojalá esta fraternidad fuera real y dichoso sería que los colombianos no fuésemos tan xenófobos.
Que medidas de emergencia para mitigar el impacto de la movilidad, tienen previsto el alcalde y el gobernador para atender a la ciudadanía.
La estrategia de confiar ciegamente en los líderes para satisfacer nuestras aspiraciones sociales, fracasó. Creo que muchos y muchas hemos
A pesar de todo, la paz es una necesidad perentoria y existencial, uno de los problemas más complejos y difíciles