Anapoima y Tenjo, ejemplo de liderazgo

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Entre los finalistas al premio Mejores Alcaldes 2012-2015 están nominados dos mandatarios de Cundinamarca: Alexánder Bermúdez, de Anapoima, y Hansy Zapata, de Tenjo

Cundinamarca|Tomado de El Espectador|Política|La Región desde los medios|
Este año, en la tercera versión del premio Mejores Alcaldes y Gobernadores 2012-2015, la fundación Colombia Líder evaluó a todos los mandatarios municipales y departamentales en busca de los líderes ejemplares. El premio tiene dos categorías: mejor mandatario del país y el premio en reconciliación. Hay 15 finalistas en cada categoría, y en ambas Cundinamarca tiene su nominado: Alexánder Bermúdez, de Anapoima, quien compite por el premio al mejor alcalde, y Hansy Zapata, de Tenjo, finalista en el de reconciliación.

En la evaluación se tuvieron en cuenta aspectos como los avances en superación de la pobreza, educación, salud, seguridad, gobernabilidad y participación política, uso de tecnologías de la información, transparencia y competitividad. La elección de los nominados se desarrolló por fases y en cada una se depuró la lista. El pasado lunes un jurado integrado por 11 expertos en liderazgo y política seleccionó 15 alcaldes y tres gobernadores por categoría. El 2 de diciembre se conocerán los mejores mandatarios del país, así como los mandatarios líderes en reconciliación.

El mejor alcalde

En la principal categoría del premio, el finalista por Cundinamarca es Alexánder Bermúdez, alcalde de Anapoima. Según Karem Labrador Araújo, directora de Colombia Líder, en su nominación pesó algo decisivo: sus proyectos culturales, que “amplían la oferta de turismo y realzan la cultura autóctona”. Bermúdez explicó que el proyecto por el cual lo reconocen nació como una forma de ocupar el tiempo libre de los jóvenes. Ahora el municipio cuenta con 11 escuelas de formación deportiva y nueve de educación cultural y artística, que benefician a más de 3.000 personas.

Otro factor que se tiene en cuenta para elegir a los nominados en esta categoría es el crecimiento y desarrollo del municipio. Para ello se comparan las cifras actuales con las del período anterior. Es decir, si una administración empezó con una cobertura en educación del 45%, que aumentó durante el período en que estuvo a cargo, tendrá un mayor reconocimiento. Además tienen en cuenta la continuidad de las políticas para que los proyectos que benefician a la comunidad sigan adelante cuando el alcalde cambie.

Para lograr avances concretos y asegurar la continuidad de sus políticas, Bermúdez y su gabinete entrelazaron el plan de gobierno con el presupuesto y de antemano se dieron cuenta de cuánta plata les haría falta para cumplir las 220 metas que se trazaron. Hicieron proyectos cofinanciados con la Nación y empresas privadas. Además, usando herramientas de medición, mapearon el plan de gobierno y, con un examen trimestral, le hicieron seguimiento para saber qué faltaba. Por eso, en el empalme con la nueva administración tienen claro para qué sirvió cada uno de los proyectos.

Reconciliación

Pero no sólo Anapoima recibió el reconocimiento de Colombia Líder. Para acompañar el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, este año se añadió la categoría Mejor Alcalde en Reconciliación. En este premio es finalista el alcalde de Tenjo, Hansy Zapata. Los analistas de Colombia Líder consideraron que el municipio tiene políticas apropiadas para las víctimas, con enfoques poblacionales que ayudan a solucionar los problemas por sectores. Para la fundación también fue representativo que Zapata y su gabinete hayan diseñado políticas sostenibles, tanto económica como políticamente, que se mantengan después del cambio de administración.

Qué le falta a Cundinamarca

Al ver la lista de los 30 finalistas es evidente que, mientras Boyacá y Antioquia tienen cada uno nueve alcaldes nominados, Cundinamarca sólo alcanzó a entrar con dos finalistas. Estos resultados se deben, según Karem Labrador, a tres factores: políticas públicas de infraestructura que no favorecen directamente a la población, un bajo nivel de crecimiento con respecto al período anterior y una deficiente comunicación de sus logros.

Frente al primer punto, Labrador explicó que en el departamento observaron notables avances de infraestructura, como megacolegios o vías, pero estos no se vieron traducidos en una mayor calidad en la educación o mejor calidad de vida para la población rural. Explicó que no evalúan al alcalde por kilómetros pavimentados, sino por factores como el peso de los niños al nacer o el índice de pobreza extrema en el campo, para así determinar si “todas las políticas públicas tienen al ser humano como centro”.

Con respecto al crecimiento y desarrollo del municipio, la fundación encontró que algunos no avanzaron respecto al período anterior. Labrador destaca, además, la importancia de la comunicación, ya que es necesario que el gabinete cuente con un buen sistema de seguimiento del plan de desarrollo para monitorear las políticas públicas y sus resultados, y luego transferir esa información, tanto al siguiente alcalde como a Colombia Líder, cuando llega a hacer la evaluación. “En Cundinamarca encontramos que en algunos municipios ni siquiera los mismos secretarios estaban enterados de lo que hacía el compañero. Esto dificultó la evaluación e hizo que algunos logros quedaran sin ser reconocidos”, explica la directora de Colombia Líder.

Todos estos factores serán puntos a considerar para los alcaldes que asumirán sus cargos el próximo año. Uno de los consejos de Labrador para los nuevos líderes de Cundinamarca es que “escojan un buen equipo técnico y que cumplan con los plazos que pone el Gobierno para entregar los avances del plan de gobierno”, para que al final tengan una idea global de su gestión.

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